RUTINAS
No siempre me muevo igual. Hay días de cansancio, días con algo más de energía y otros en los que el movimiento aparece sin pensarlo.
Este espacio no va de rutinas perfectas ni de cumplir planes. Va de moverse como se pueda, cuando se pueda, y de recordar que el movimiento también puede ser amable.

HOY ME MUEVO ASÍ
Rutinas suaves y adaptables según cómo esté tu cuerpo hoy. Sin exigencias, sin hacerlo perfecto. ELIGE SEGÚN TU ENERGÍA HOY:
💤 0% energía
⚡100% energía
MOVIMIENTOS CREATIVOS
No todo movimiento tiene que ser una rutina. A veces moverte es bailar una canción en la cocina, estirarte sin pensar o balancearte mientras suena música. Aquí no hay pasos ni tiempos, solo permiso para mover el cuerpo como te apetezca de forma creativa.
A veces moverme se parece más a esto:
- Bailar como si estuviera en un concierto privado mientras limpio.
- Subir las escaleras en vez del ascensor (y no solo porque me da pereza esperar).
- Hacer yoga súper lento por la tarde, para relajarme, no para sudar.
- Jugar con mi perro como si fuera la olimpiada de agility en el salón.

Moverme sin guiones también cuenta.

DÍAS PARA BAJAR EL RITMO
Hay días en los que nuestro cuerpo simplemente no quiere más movimiento, y está bien. El descanso también forma parte de la rutina, aunque a veces lo olvidamos.
En esos días, elijo el descanso activo:
- Caminar lentamente por la calle, pensando en cosas que no tienen nada que ver con trabajo o estrés.
- Respirar profundamente cinco veces antes de dormir, solo para soltar el día.
- Estirarme como un gato en la ventana al sol.
Son pequeños momentos de cuidado personal que me recuerdan que, en este viaje, también es importante parar para recargar energías.
Parar es una forma de cuidarme.
