Hay días que no necesito una cena perfecta, solo algo que me haga bajar el ritmo.

Ideal para: noches frías, días largos o momentos en los que el cuerpo pide calma.

  • 🥕 2 tazas de verduras variadas
  • 🥔 1 patata mediana
  • 💧 Agua
  • 🫒 Aceite de oliva y sal

Cueza las verduras y la patata con un pizca de sal, hasta que estén blanditas. Tritura todo con parte del agua de cocción, ajustando la textura según lo que te apetezca ese día. Sírvelo caliente, con un chorrito de aceite de oliva por encima y siéntate a disfrutar.

Puedes añadir especias suaves o acompañar la crema con una tostada. No para que sea más «completa», sino para que sea más reconfortante.

¿POR QUÉ ME GUSTA?

Porque me abraza desde dentro y me ayuda a cerrar el día con más amabilidad.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *